Plan formativo del Seminario Menor

“Los Seminarios Menores tienen una peculiar importancia en la preparación de los adolescentes y jóvenes llamados a seguir a Cristo redentor con espíritu de generosidad y pureza de intención” (PDV 63), sea para continuar su formación en el seminario mayor o si se opta por la vocación laical, para colaborar en la Iglesia como laicos comprometidos en la pastoral.

El Seminario Menor de Morelia es una institución educativa destinada a la formación de aquellos adolescentes y jóvenes que tengan alguna inquietud vocación hacia el sacerdocio ministerial. Su finalidad es proporcionar elementos de formación humana, intelectual y cristiana en un proceso de acompañamiento y discernimiento vocacional para que respondan al llamado de Dios mediante una opción libre, cociente responsable y gozosa ( Cfr. CIC 234 DP 869- 870; PDV 63).

Criterios

  • Dar al alumno una formación humanística a través de la adquisición de conocimientos y del desarrollo de habilidades y actitudes que se orientan a formar al sujeto humano requerido por el evangelio.
  • En el Seminario Menor debe alcanzarse un nivel académico Medio – superior que acredite el título civil correspondiente.
  • Aprendan bien la lengua nacional y el latín y un suficiente conocimiento del griego.
  • Además una sólida formación humanística y literaria con una visión cristiana de los valores humanos y de la historia nacional y regional.
  • Iniciarlos en el uso de los medios de comunicación y del desarrollo tecnológico con una conciencia crítica frente a ellos. Fomentar la práctica de la lectura, el estudio, el silencio (Cfr. NBFSM 38).

Corresponde a los alumnos

  • Llevar un proceso vocacional de selección y admisión.
  • Ser consciente de que el principal agente de su vocación es él.
  • Tener un promedio satisfactorio que garantice su aprovechamiento.
  • Conocer y aceptar las normas propias del seminario.
  • Adquirir una formación integral y científica que le lleve a conseguir una relación más estrecha con el hombre, el mundo, la iglesia, y Jesucristo.
  • Adquirir una visión equilibrad de las necesidades del mundo actual, y de la Iglesia universal.

Documentos del Magisterio sobre Seminarios Menores

Optatam Totius
Que los alumnos tengan una “experiencia segura de las cosas humana y la relación con la propia familia” (3a).

Código de derecho canónico (1983)
“Consérvese donde existen Seminarios Menores y otras instituciones semejantes donde los considere oportuno el obispo diocesano provea a la erección de un Seminario Menor o de una institución semejante” (c. 234).

Normas básicas para la formación sacerdotal en México (1996)

El Seminario Menor en una institución educativa destinada a la formación de aquellos adolescentes y jóvenes que parecen poseer indicios de vocación al sacerdocio ministerial. Su finalidad es proporcionar elementos de formación humana, intelectual y cristiana en un proceso de acompañamiento y discernimiento vocacional par que respondan al llamado de Dios mediante una opción libre conciente responsable y gozosa (Cfr. CDC 234, 1; RFIS11; DP 869 y 870; PDV 63).

Tomando las directrices contenidas en estas normas básicas, así como las circunstancias particulares corresponde a cada seminario elaborar los estatutos programa y reglamentos propios que rijan la vida comunitaria y favorezcan la consecución de los objetivos de la formación.

Favorézcase una coordinación y colaboración del Seminario Menor con la pastoral familiar, juvenil y vocacional (Cfr.PDV 68; SD 80).

La formación humana en el Seminario Menor ha de promover el desarrollo integral de la personalidad de los alumnos que favorezca su realización humana y cristiana a través de un ambiente familiar favorable de corresponsabilidad en un trato confiado y en amistad sincera entre formadores y alumnos para que lleven a formar una comunidad eclesial educativa madura en la fe que refleje el rostro vivo de la Iglesia (Cfr. PDV 43; SD 64).

Edúquese a los alumnos en la honradez, la sinceridad, la responsabilidad, la disciplina, la solidaridad la constancia, la dignidad, y el valor de trabajo, el hábito del silencio la gratitud, el recto uso de los bienes materiales y conservación de los de los recursos naturales, la cortesía el ejercicio responsable de la libertad, y sobre todo el aprecio a la dignidad de la persona a sus derechos y obligaciones, así como en aquellas virtudes que correspondan a su edad y a sus necesidades particulares, de la propia región o Diócesis.

Promuévase en el alumno el conocimiento, la valoración y aceptación de la realidad personal y familiar, de su ambiente cultural y social de tal suerte que los integre en su proceso de formación.

Bríndense y cultívense los elementos necesarios para una progresiva madurez afectiva de los alumnos que abarque principalmente la educación en el amor y en la libertad, en la recta moral, en una educación sexual, bien entendida, a la verdadera amistad, en la castidad y el celibato, por medio del diálogo confiado y frecuente con la comunidad de formadores, especialmente con su director espiritual , la vigilancia y el cercano acompañamiento de los mismos, el trato afectivo con la propia familia, la sana convivencia con los jóvenes y las jóvenes de su edad para asumir desde la fe el valor y la dignidad del amor humano y discernir su aptitud para el don del celibato ( Cfr. PDV 44).

Corresponde a los formadores

Normas básicas para la formación sacerdotal en México (1996)

Constrúyanse y capacítense un equipo de formadores, que vivan en comunidad su sacerdocio y desempeñen con gozo esta misión altamente pastoral. Deberá estar integrado por un rector, un director espiritual y colaboradores competentes. Asevérese la armonía con la comunidad de formadores del seminario mayor, bajo la guía del rector (Cfr. PDV 66; SD 68 y 73).

Favorézcase una coordinación del seminario menor con la pastoral familiar juvenil y vocacional (Cfr. PDV 68; SD 80).

1. El Rector: Pbro. Jesús Hernández

La principal y más grave responsabilidad de la educación del Seminario recae sobre el rector. Debe ser el coordinador de todos los demás formadores y fomentar, con caridad fraterna, una estrecha cooperación con ellos, respetando siempre escrupulosamente el foro interno para promover la formación de los alumnos con un trabajo armónico (Cfr. RFIS 29; PDV 61). Carlos Guillermo Reyes Carmona, nació el 25 de junio de1962 en Tlacotepec, Tlalpujahua, Mich. Fue ordenado sacerdote el 26 de octubre, de 1986.

2. Vicerrector: Pbro. Aber Mora García

OT 6b: “En todo lo referente a la selección y prueba necesaria de los alumnos, procédase siempre con firmeza de ánimo, aunque haya que lamentar de la escasez de sacerdotes”. Martín Barboza Venegas, nació el 16 de septiembre de 1962, fue ordenado sacerdote el 26 de octubre de 1986.

3. Prefecto de disciplina: Pbro. Rubén Cervantes

OT 11b: “Aplicar la disciplina según la edad de los alumnos para que, aprendiendo a gobernarse a sí mismos se acostumbren a usar prudentemente de la libertad a obrar según la propia iniciativa y responsabilidad y a colaborar con los hermanos y los seglares”.

4. Asesor de grupo: Pbro. Ruben Cervantes González

OT 6a: “Investíguese con mucho cuidado según la edad y progreso en la formación de cada uno, acerca de la rectitud de intención y libertad de los candidatos, la idoneidad espiritual, moral e intelectual, la conveniente salud física y psíquica teniendo en cuenta las condiciones hereditarias. Considérese, a demás, la capacidad de los alumnos para cumplir las cargas sacerdotales y para ejercer los deberes sacerdotales”.

NBFSM 105: “Elabore el asesor del grupo un informe anual del proceso educativo de cada alumno, que será conocido y analizado por la comunidad de formadores y dialogando con el interesado, de manera que sirva para comprobar el nivel de crecimiento en su formación”.

5. Prefecto de estudios. Pbro. Juan Pablo Bargas

Es aquel que debe ser responsable directo de la formación académica estando al pendiente de la organización gradual del plan de estudios, revisando los programas de las distintas materias y consiguiendo los maestros adecuados. Deben conocer las directrices de la formación académica dadas por el magisterio velando por su aplicación en nuestra realidad concreta. Ser organizado realizando y comprometiéndose en la elaboración del plan académico, estar atento a las necesidades de los profesores y alumnos promoviendo la actualización y capacitación de los profesores y canalizando las inquietudes de los alumnos con la colaboración de los auxiliares de etapa y de los encargados de estudios. Dar a conocer el plan e estudios informando a los alumnos y maestros y ser promotor de la inquietud intelectual de profesores y alumnos. Abraham Díaz Hernández es el encargado, nació el 8 de noviembre de 1974 en san Francisco de los reyes Mich. Ordenado en el 2002.

6. Encargado de pastoral. Pbro. Rubén Cervantes González

Debe promover, la pastoral dentro y fuera del Seminario Menor, Velar por la formación pastoral en los alumnos, y buscar la colaboración en esta labor con los alumnos de Seminario Mayor y los Párrocos de cada comunidad a la que son enviados los seminaristas.

7. Director espiritual: Pbros. Gabriel Razo, Martín Corona P.

El director espiritual debe tener una vida espiritual sólida manteniendo gozosamente un trato de amistad con Dios en la celebración de los sacramentos y actos de piedad, tener madurez teológica espiritual y pedagógica mirando e interpretando los acontecimientos y personas a la luz de la fe, ser experto en el proceso de la vida interior acompañando guiando, y respetando el dinamismo de la vida espiritual, tener madurez afectiva, viviendo la vida celibataria como un don y como una respuesta de donación libre a Dios. Ser promotor de la vida espiritual, asumiendo con responsabilidad su quehacer y ofreciendo con oportunidad los medios que favorezcan el crecimiento de la vida espiritual del equipo. Tener la capacidad de trabajar en equipo, viviendo integrado y manteniendo el espíritu de aceptación y colaboración. Ser de trato afectuoso y abierto acogiendo y escuchando además dialogando con prudencia y discreción. Ser testigo de fe, viviendo con alegría su ministerio y cooperando con disponibilidad cuando se le requiera, tener disponibilidad acompañando sirviendo confesando y entrevistando cuando los alumnos lo necesiten. Ser cuidadoso del culto respetando y cuidando las celebraciones, el decoro de los lugares y los objetos sagrados.

8. Ecónomo

Su labor principal es dotar de lo necesario para la alimentación de los alumnos y del cuidado de los bienes materiales de la casa. Así como velar porque ningún alumno tenga que dejar el seminario por falta de recursos económicos.

9. Vocaciones

Su labor es ser fermento de vocaciones en el seminario, cuidar y velar por la vocación de los alumnos que forman parte de esta comunidad. Conociéndolos llevando un proceso vocacional con cada uno de ellos.

10. Formador auxiliar

Debe ser corresponsable, velado por el cumplimiento del plan de estudios y estando al pendiente de las necesidades concretas de esa etapa. Debe conocer el plan académico elaborado para esa etapa procurando darle seguimiento y actualización. Estar atento a las necesidades de los grupos propiciando la comunicación con los profesores y con el prefecto de estudios. Estar en comunicación con los profesores, creando un ambiente de colaboración y de mutua responsabilidad en la consecución del plan académico. Ser portador de la realidad de su etapa comunicando al equipo formador y a la comunidad en general de las situaciones que pueden presentarse. Ser animador en su etapa promoviendo iniciativas y propuestas de estudio e investigación.